sábado, 26 de marzo de 2011

Infancia negra

1:29 am
mamando arrugas....
La niñez fue un período siniestro en mi vida. Momento que transformó síquica y físicamente el resto de mi existencia dolorosa.  Los muros que rodeaban el geriátrico eran impenetrables como Alcatraz. Ancianos dispersos por todo el recinto: mitad locos mitad mutantes; mitad zombis mitad perversos. Tengo vagos recuerdos de ser pasada de brazo en brazo siendo tocada, vestida o desvestida por cualquiera. Nunca olvidaré cuando desperté una noche y una anciana trataba de darme de mamar a la fuerza. Empujaba mi cabecita hacia el pezón arrugado para que succionara algo que brotaba como una espuma. Tenía que tragar, de lo contrario me dejaba caer al suelo desde lo alto. Algo de esa sustancia cambió mi morfología, sin dudas. Nunca supe a ciencia cierta porque lo hacían ni para qué. A veces… dudo que haya sido un común y silvestre geriátrico perdido en las afueras de la ciudad.-

1 comentarios:

diego Trad dijo...

Muy buen relato. Que destino el de la Niña Tabaco con esa vida de mierda! Quizás, esa espuma es lo que le permitió seguir viviendo, quién sabe.

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