sábado, 2 de abril de 2011

Me ha llegado una carta misteriosa.

1:21 am.

papeles desconocidos................

Estoy fumando con la pasión con la que fuman los murciélagos de noche, mientras reviso la correspondencia. Pergaminos antiguos, sobres amarillos encajonados como si tuvieran más valor, inclusive, que un lingote de oro y restos de pétalos dispersos por aquí y por allá sin cumplir ninguna función. Me dispongo a tirar la basura cuando de pronto…un nuevo hallazgo nocturnal. Exhalo el humo vaporoso de la boca, (en el fondo tengo malas intenciones ambientales). Respiro hasta donde me lo permiten mis pulmones y desdoblo el papel. Leo en voz alta lo allí escrito: “Un abominable morbo asecha”.
Sonidos extraños se oyeron en la cocina. Apago las luces para poder ver mejor -como los gatos- y con sigilo felino me acerco a hurtadillas. No hay nadie, entonces, arrojo la colilla al suelo y me desplomo como un paquete sobre el sofá.
Me quedo respirando, sin misterios, la humedad proveniente de la ventana del fondo.

4 comentarios:

soy beatriz dijo...

Hola Niña!!!, las cartas siempre me han producido un gran misterio y de pequeña anhelaba recibir una. Ahora las cartas practicamente han desaparecido transformándose en mails, mensajes de texto, face etc. Pero, no tienen ese sabor tan especial, ese ritual de tenerla en la mano y decidir cuando y cómo abrirla. El corazón palpitando mientras suponemos que letras pueden habitar en ellas.

Hermoso post.
Te dejo un fuerte abrazo!!

Niña Tabaco dijo...

Hola Beatriz, gracias nuevamente por tomarte un momento y leer. Siempre es grato recibir un mensaje, por mas breve que sea. Con respecto a las cartas puedo decir que a mi también me producen cierto misterio, sobre todo cuando pasa un tiempo y no son destapadas.

diego Trad dijo...

Me interesaría saber cuáles eran las malas intenciones de la Niña Tabaco. En gral. le presto demasiada atención a lo que se escribe entre paréntesis.
Muy bien logrado

Niña Tabaco dijo...

Hola Diego, yo te invito a releerlo. Simplemente puedo decirte que Niña Tabaco dice lo que piensa, siente y actúa en consecuencia; porque así lo cuenta su historia a lo largo de los primeros relatos. Hay mucho más por saber de ella que aún no se ha contado. Saludos.

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