jueves, 19 de mayo de 2011

Fantasma erótico

anodina total
Tengo un llanto acurrucado en la garganta que me obstruye las palabras. Degluto mi angustia con sabor amargo y mi sexto sentido, el felino, se relame de solo pensar en tu cuerpo despojado de ataduras. Ahora estás allí: deambulas por la casa como un fantasma erótico, que murió sin copular, en los rincones obsoletos de mi cuerpo. Lo presiento sin temor a equivocarme; porque soy una malsana con el alma descosida. Y te llamo con los ojos aunque no me oigas. Te haces desear con caricias inacabadas. Me desarmo en un silencio largo que me toca, y hace doler la carne.
Mientras, te beso absurdamente las manos…….. que saben a hiel.