domingo, 12 de junio de 2011

Inhóspita

heridas mojadas en plena soledad
“Ella se ha perdido en una ciudad de rostros vacíos y miradas sintéticas”.
Anoche he vendido mi alma al diablo, y arrojado mi aura al fuego, jugándome las últimas fichas en éste destino equivocado. Perseguida por mil recuerdos innombrables, camino la vida por túneles sin fondo, buscándole un antídoto a la locura.
Arriba…la lluvia merodea. Sin embargo me dejo llevar por la nostalgia, o por algún fantasma que deambula con pena, amarrado a mi silencio. Mi silencio; es como el de un hacha aguardando su momento. Las calles heladas, como si fueran de peltre, me guían a sitios inhóspitos de agua inofensiva.
Yo, sicodélica y empapada, me diluyo en el desagüe que provocan mis ojos cuando te hiero.

martes, 7 de junio de 2011

Lo irreparable

....en el espejo te contemplo
La tarde se ha hundido sobre mi angustia, como terribles alfileres que hieren el hastío. Camino por calles abandonadas, dejándome arrastrar por el frío cruel que me empuja como barca a la deriva. La densa niebla que llega hasta mis labios tiene sabor a lluvia y ceniza. Lluvia que me empapa la vida  (o un simulacro que tengo de ella); y cenizas para llorar sobre los lechos del silencio.  Así se acumulan los días, todos idénticos, todos apócrifos. Cuando el reloj marca la hora prometida, la muerte espera su turno. Yo, salpicando con mi sangre tu olvido, no hago más que esperarla. Porque así soy: fumadora empedernida… de lo irreparable. Luego, a medianoche, en la imagen trastocada del espejo…..te contemplo.