jueves, 15 de septiembre de 2011

El ácido que llora le corroe el alma....



Cuando el dolor aflora y el silencio llega, es hora de rogarle al tiempo que me traiga la muerte a cuentagotas para no sentir la fugaz puñalada del espanto. Naufragando así en los mares insondables de la vida, diluvio adentro, con la inconsciencia de una niña solitaria y herida, me pierdo en las postales negras que desperdiga la noche.
El ácido que lloro me corroe el alma y desgarra en pedazos ésto, que late en el hueco sentir de mi existencia. Entonces, sin aurora y sin guarida, mendigo las espinas que sembré, en los rincones más oscuros de tu sempiterno mañana.  Y me zambullo en el agua misteriosa que seduce a los labios, y me ahogo, como a veces, me he ahogado en tu delirio. Cuando en éste bucear interminable de hallarte en lo profundo, de verte cruzar entre el oleaje rocoso del semblante, te diluyes por doquier en el acuoso devenir trastocado en el pasado.-

4 comentarios:

diego Trad dijo...

Muy bueno, Niña Tabaco, me encantó!

Niña Tabaco dijo...

Muak!!

Missterror dijo...

y me estremezco,empapada,porque quiero que me seques con tu aliento.Ya no respiro,el aire es solo orgullo,y mi orgullo es odio y adoro odiarte,porque así estás tan cerca de mí que me escuece.
Cuando llega el silencio,el mundo se para y me pongo mi corona,soy la reina del baile,la niña herida que ves en tus sueños,y me sueñas...y en la ensoñación me pierdo,porque estoy sola y disfruto del tormento,porque soy la felicidad abortada,porque me adoras,porque te venero.

La abuela frescotona dijo...

me impacta la crudeza del escrito, llega esa terrible soledad existencial que prefiere la muerte al dolor...

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